Señales de alerta del lenguaje | Fonoaudiología en Buin

Señales de alerta del lenguaje | Fonoaudiología en Buin

Cuando sientes que tu hijo/a no habla como sus pares o que “algo no calza”, la incertidumbre agota. Te preguntas si estás exagerando, si “ya hablará”, si es normal… y mientras tanto, la frustración crece: la de tu hijo/a (porque no logra expresar lo que necesita) y la tuya (porque no sabes cómo ayudar sin presionar).

En este artículo te dejamos 7 señales tempranas (por edad), estrategias simples para aplicar en casa y criterios claros para saber cuándo consultar a Fonoaudiología. El objetivo es que pases de la duda a un plan.

Primero: “cada niño a su ritmo” sí… pero con señales claras

Es normal que existan diferencias individuales. Sin embargo, hay señales que indican que conviene evaluar, no para etiquetar, sino para entender el perfil comunicativo y acompañar de forma oportuna.

7 señales de alerta del lenguaje (según edad)

1) Comprende poco o parece “no escuchar”

Si frecuentemente no responde a su nombre, no sigue instrucciones simples o parece desconectado/a, es importante mirar comprensión, atención y contexto sensorial/auditivo.

2) Habla poco o no combina palabras cuando corresponde

Si el lenguaje expresivo avanza lento (pocas palabras, poca intención comunicativa) o no logra unir palabras para pedir/contar, conviene evaluar.

3) Se frustra, grita o hace rabietas para comunicar

Cuando no puede expresar necesidades, el cuerpo “habla”: crisis, llanto, golpes, irritabilidad o evitación. No es manipulación: muchas veces es frustración comunicativa.

4) Dificultad para pronunciar (no se entiende) más allá de lo esperable

Todos los niños simplifican sonidos al inicio, pero si su habla es poco inteligible para personas fuera de la familia, vale la pena una evaluación fonoaudiológica.

5) Poco contacto comunicativo

Escaso uso de gestos, mirada para compartir, señalar para mostrar intereses, o baja reciprocidad en el juego comunicativo.

6) Regresión o estancamiento

Si dejó de decir palabras que antes decía, o si el progreso se detuvo por un tiempo prolongado, es una señal importante para consultar.

7) Dificultades en alimentación/motricidad oral asociadas

Problemas persistentes con texturas, masticación, babeo, respiración oral o sensibilidad en la boca pueden coexistir con desafíos comunicativos y requieren una mirada integral.

Importante: una evaluación no “obliga” a nada. Te entrega claridad, objetivos y estrategias concretas para acompañar el desarrollo.

Por qué la frustración por comunicación se transforma en rabietas

Cuando un niño/a no logra expresar lo que piensa, siente o necesita, su sistema nervioso entra en tensión. Aumenta el esfuerzo, la ansiedad y la desregulación. Por eso, muchas crisis mejoran cuando:

  • Le damos herramientas para pedir, rechazar y esperar.
  • Ajustamos el entorno (ruidos, tiempos, demandas).
  • Ofrecemos apoyos visuales o sistemas alternativos si corresponde (por ejemplo, CAA).

Qué hacer en casa (sin presionar): 6 estrategias efectivas

1) Modela más, pregunta menos

En vez de “¿qué es esto?”, prueba: “Es un auto. ¡Auto! El auto va rápido”. Modelar lenguaje baja presión y aumenta aprendizaje.

2) Habla en frases cortas + pausa

Frases simples, claras, con pausa para permitir respuesta (aunque sea con gesto).

3) Sigue su interés (juego liderado por el niño/a)

La motivación abre la puerta a la comunicación. Si le gustan autos, pelota o muñecos, ahí es donde el lenguaje crece.

4) Crea oportunidades de “necesitarte”

Coloca un juguete a la vista (no al alcance) para que tenga que pedirlo con gesto/sonido/palabra. Celebra el intento.

5) Usa rutinas de lenguaje

Repetición con sentido: baño, comida, vestirse, salir. Nombra acciones y objetos siempre con la misma estructura.

6) Apoya con gestos o visuales

Señalar, mostrar, elegir entre dos opciones o usar imágenes reduce frustración y mejora comprensión.

Cuándo consultar a Fonoaudiología

Te recomendamos consultar si:

  • Tu intuición te dice que “algo no está avanzando” y la frustración aumenta.
  • Hay señales de alerta en comprensión, expresión o interacción comunicativa.
  • Las crisis son frecuentes y se relacionan con no poder comunicar.
  • Existe sospecha/diagnóstico de neurodivergencia y necesitan orientación comunicativa (incluyendo CAA si aplica).
  • Hay dificultades de motricidad orofacial/alimentación asociadas.

Cómo trabajamos en Centro Sembrando Amor 

Nuestra intervención busca resultados funcionales en la vida real:

  • Evaluación del lenguaje (comprensión, expresión, pragmática) y perfil comunicativo.
  • Plan terapéutico con objetivos medibles y aplicables en casa/colegio.
  • Estrategias para familia para acompañar sin presión y sostener avances.
  • Trabajo coordinado con el equipo multidisciplinario cuando se requiere (TO, Psicología, etc.).

¿Te orientamos por WhatsApp?

Escríbenos con esta info y te guiamos con el mejor primer paso:

  • Edad
  • Qué te preocupa más (habla poco / no se entiende / comprensión / crisis)
  • Contexto (colegio, casa, alimentación, sueño)

Preguntas frecuentes 

¿Cuándo debería hablar mi hijo/a?

Hay variaciones por edad, pero si notas estancamiento, poca intención comunicativa o frustración significativa, conviene evaluar para tener claridad y plan.

¿Qué pasa si entiende pero no habla?

Puede existir un desafío en el lenguaje expresivo, planificación del habla, motivación comunicativa u otros factores. La evaluación permite diferenciar y definir objetivos.

¿La rabieta puede ser por lenguaje?

Sí. No poder expresar necesidades puede generar crisis. Cuando damos herramientas de comunicación, la conducta suele mejorar.

¿Debo esperar “un poco más”?

Si hay dudas persistentes, lo más cuidadoso es evaluar. No se trata de etiquetar, sino de orientar y prevenir frustración acumulada.

¿Fono y TO se complementan?

Muchísimo. Cuando hay sobrecarga sensorial o dificultades de regulación, el trabajo conjunto mejora la disponibilidad para comunicar y aprender.

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