José Eduardo tenía 22 años cuando partió. Dejó una carta. En ella escribía que algún día quería tener su propio centro.
Angélica y Paula lo construyeron donde los tres vivían juntos — en la misma casa, en el mismo pasaje de Buin. Por eso esta dirección no es solo una dirección.
Hoy, algunos de los que lo conocieron se atienden aquí. Y cada profesional que trabaja en CSA, sin haberlo conocido, tiene algo de él: esa misma forma de mirar a las personas con calidez, sin diferencias, con amor genuino.
De eso nació Centro Sembrando Amor en 2016. De transformar el dolor en propósito, y el propósito en servicio para cada familia que llega a nosotras.
10 años después, seguimos sembrando amor.
